(Narra Leonardo)
Camilo y varios de sus hombres encabezan la caravana de tres vehículos. Nosotros viajamos en el del medio.
—Una luna de miel muy concurrida —bromea él.
Ni Cecilia ni yo le reímos la gracia.
Desde que ella se cayó por las escaleras no ha vuelto a sonreír. Casi me daría lástima, pero no se me quita de la cabeza la forma déspota en que trató a Jasman y, sobre todo, su traición.
Por su causa me obligaron a apuñalar aa Basima hasta dejarla moribunda. Además, si Jasman viaja escondi