Lo sé, porque tengo a alguien vigilándolo, por si vuelven.
Pero su teléfono no se volvió a encender, no se hizo ni una sola llamada desde él. El dinero de la pensión alimenticia que prometí pagarle mensualmente ha estado en su cuenta bancaria sin tocar.
Su pasaporte no fue utilizado, algo de lo que me había asegurado de ser notificado, y ni siquiera vino a recoger el certificado de divorcio.
Es casi como si hubiera desaparecido y no quisiera que la encontrara.
¿Fue tan fácil dejarme ir,