ATTICUS
Me levanto y la ayudo a levantarse. Mientras ella toma mi mano, siento que me pone otra Polaroid en la mano. Mis ojos brillan con curiosidad de verla ahora mismo mientras ella me guiña el ojo. Y no puedo resistirme, no quiero esperar. Con una rápida mirada alrededor, la cambio a mi otro lado, colocando mi mano en su cintura mientras miro la imagen que me ha dado esta vez.
Mierda...
Esta vez está boca arriba, con la espalda arqueada, los ojos cerrados y las manos cubriendo sus pechos.