ZAIA.
Han pasado cuatro meses desde aquel día. Ojalá pudiera decir que la vida es perfecta, pero está muy lejos de serlo. Sigo débil a pesar de hacer todo lo posible por mantenerme sana para mis bebés.
Mamá conocía a alguien que nos había ayudado a crear documentos de identidad falsos y habíamos conseguido que nos aceptaran en una nueva manada. Le explicó al alfa que mi pareja me había rechazado y que temía por la vida de mis hijos. Omitiendo el hecho de que yo era la Luna de un Alfa enemigo