ATTICUS
“Por fin”, dice Sebastián detrás de mí mientras Patrick me ayuda a ponerme la chaqueta. Sonrío mientras me la arreglo, mirando mi reflejo. Llevo un traje gris salvia con una camisa blanca que dejé abierta sin corbata, ya que ella me marcará esta noche y no quiero que le resulte más difícil acceder a mí.
“Las cosas buenas llegan a quienes esperan”. Sonrío para mí mismo, pensando que tengo suerte de tener a Adriana. No la he visto en todo el día, y eso se debe en parte a que mi hermana q