Perspectiva de Diego
—Diego... —la voz de Valeria tembló mientras me agarraba del brazo, deteniéndome—. No puedes simplemente irte, esta es nuestra boda.
Esas palabras me resultaban demasiado familiares, las había escuchado una y otra vez.
"Me prometiste que me cuidarías."
"Sabías que estaba sufriendo."
"Dijiste que me darías un hijo. Un hijo con el apellido Herrera."
Y finalmente, "Por favor, solo anuncia que nos vamos a casar. No quiero que llamen bastarda a Luna."
¿Le había dado demasiado a V