Perspectiva de Sofía
Cuando la boda de Diego terminó, yo me había marchado hacía tiempo.
José, mi hermano, nos había escoltado personalmente a los gemelos y a mí, de regreso a casa. Oficialmente habíamos vuelto a ser parte de la familia Morales.
Me crie junto al mar, en una casa bulliciosa y luminosa de Los Ángeles. Mi estancia en Nueva York nunca fue pensada como algo permanente, solo me quedé allí por Diego. Construí una vida para él y me conformé con estar a su lado.
Pero siempre había perten