Caliope se paró en medio del pasillo y miró la espalda rígida del hombre que se encontraba apoyado en la barandilla de aquel balcón.
Si silueta elegante y porte sofisticado lo hacian parecer un ser que no era de este mundo y aquella postura sólo acentuaba el aire de misterio y peligro que siempre estaba a su alrededor.
El sueño que nunca podría ser suyo... Eso era Dorian Lamprou.
Dos personas obligadas a convivir desde la infancia. Dos amigos que compartieron sus juguetes y sus sueños, sus dulc