Aura trataba de dormir, pero los eventos de aquella noche la estaban torturando.
Se sentó en la cama con frustración, sintiendo un peso asfixiante en su pecho.
Sabía que no podía huir de Fernando para siempre, que no podría esconderse de él por lo que le quedaba de vida, pero no esperó tener que enfrentarlo tan pronto.
Le temía, por supuesto que le temía. No se supera en poco más de seis meses todo el dolor y los traumas vividos por años, más sin embargo no estaba dispuesta a que siguiera contr