- ¿Qué haces pequeña?.- Alexein preguntó curioso.
- Espero a Rafael. Dijo que me enseñará a andar en bicicleta.- Berenice respondió emocionada.
- ¿Puedo sentarme aquí?.- El ojigris preguntó dudoso, pues aunque ya había logrado que la niña ya no le tuviese miedo, esta aún mostraba desconfianza.
La pequeña simplemente se limitó a asentir, mientras se movía más a la esquina de la banca de madera en la que se encontraba sentada, para darle espacio al hombre.
Alexein tomó asiento y se quedó junto a