- ¡Convoca a una reunión con las altas gerencias en este mismo instante!. Ahora sabran que con Dafne Lamprou nadie juega y mucho menos permito que me vean la cara de imbécil.- La rubia se puso en pie furiosa, decidida a hacer pagar el precio a todos los involucrados.
- Enseguida señora Lamprou.- La secretaria asintió de inmediato, antes de salir espantada para evitar que la rubia descargara en ella su ira.
Al cerrarse la puerta, tanto Daniel como Alexein miraron a la mujer que parecía toro emb