Los pies de la castaña se movían de un lado a otro y miró al piso preocupada, temiendo hacerle un agujero de tanto ir y venir, mientras Caliope permanecía en un completo silencio, sólo viéndola.
Trataba de mantenerse tranquila, pero aquel sentimiento de que algo pasaría no la dejaba en paz.
Si era bueno o malo, era todo un misterio, sólo sabía que todo estaba a punto de cambiar una vez más.
- ¡Aura!.- Fue lo primero que salió de los labios de Alexein apenas ingresó a la oficina-taller de su nov