Adelaide apenas alcanzó a bajar del vehículo cuando un dolor intenso volvió a atravesarle el abdomen. Sofía la sostuvo del brazo mientras avanzaban hacia la entrada del hospital, pero antes de llegar al área de urgencias sintió una humedad tibia extenderse por sus pantalones. Bajó la mirada y el miedo le paralizó el cuerpo al descubrir la sangre. Sofía también lo vio y reaccionó de inmediato, llamando a los enfermeros que se encontraban cerca. En cuestión de segundos, una camilla apareció y Ade