Natalie por su parte, había conseguido instalarse en la familia Prieto con una naturalidad que sorprendía incluso a los empleados de la mansión. Aprovechando la cercanía con Antonia, comenzó a acompañar a Marco a reuniones importantes, cenas de negocios y eventos sociales. Para quienes los observaban desde fuera, era cuestión de tiempo que ambos oficializaran una relación. Los rumores no tardaron en recorrer Florencia y la alta sociedad ya daba por hecho que Marco Prieto volvía a ser el soltero