Una amenaza de aborto
Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia, Adelaide y Sofía se encontraban en la cocina preparando la cena. Mateo jugaba en el suelo, cerca de la puerta, rodeado de algunos de sus juguetes. De vez en cuando levantaba la cabeza para enseñarles alguna construcción de bloques y esperaba orgulloso la aprobación de su madre antes de volver a concentrarse en su juego. La casa tenía ese ruido sencillo de una familia compartiendo una tarde cualquiera: el agua corriendo en el fregadero, el cuchill