Mientras que Rebecca y Giotto se adentraban en la cueva para cumplir con su misión, la batalla entre Lucien y Aníketos se iba intensificando, por lo que era difícil saber cuál de los dos tenía ventaja.
Cuando Aníketos parecía someter a Lucien, este hacía un esfuerzo y lo lanzaba a la otra punta de la cueva, lo que hacía que esta se sacudiera violentamente, tensando a todos los presentes, sobre todo, a los tres cazadores que estaban en medio de la refriega.
–¿Qué hacemos Elena? –le preguntó nerv