Tras beber el contenido de su copa, Alastor bajó del escenario al tiempo que tomaba a Iva del brazo, mientras que los presentes, seguían aplaudiendo y aullando de alegría.
Al dejar el escenario, ambos padres se dirigieron de inmediato de regreso a la casa de la manada, donde Gael estaba ayudando a Anna a cerrarle el vestido nuevamente.
–¿Por qué no nos lo dijiste antes pequeña? –preguntó Alastor haciéndose a un lado, pues Gino se apresuraba al pasillo que llevaba a la cocina con un bonito jarró