Capítulo 20: Amara.
Ante la imponente figura de ambos lobos, Emil se sintió realmente aliviado, por lo que intentó avanzar en su dirección, sin embargo, al igual que Amara, no pudo más y cayó pesadamente sobre el suelo.
Al verlo caer, Iva y Alastor se apresuraron a volver a su forma humana.
Preocupada por su hija, Iva corrió junto a la loba, mientras que Alastor, se acercó al lobo para comprobar su estado.
–Mi pequeña…–murmuró Iva al tiempo que tomaba la cabeza de la loba, la cual, gimoteó de dolor, aunque se la