Al ver como Anna volvía a tensarse, Elizabeth resopló frustrada y le puso mala cara a su amigo.
–Lo sabrás pronto Connor, deja de presionarla o juro que te daré una paliza –
–Pero Eli, ¿cuándo será eso? –preguntó Adeline
–Cuando lleguemos al café, por ahora, no pregunten más –pidió Anna –Mejor cuéntenme de qué me he perdido esta semana –
–No mucho –dijo Connor encogiéndose de hombros –Las mismas clases aburridas de siempre, profesores nuevos y un guardia de seguridad…–
–Aunque hoy te perdiste a