Capítulo 81: Amarga sorpresa.
Abriéndose paso entre la gente, Dante se acercaba lentamente al escenario cantando la canción “Perfecta”.
Al notar lo mismo que ella, la gente comenzó a aplaudir emocionada y a armar alboroto cuando él le extendió su mano para ayudarla a bajar.
En un estado de aturdimiento, Anna tomó su mano y bajó torpemente del escenario sin atreverse a apartar su mirada de los ojos de su compañero.
Cuando ambos estuvieron justo en el centro de la pista, donde la gente comenzó a rodearlos, Gabrielle le sonrió