Capítulo 43: Detener la invasión.
En silencio, Ragnar observó Anna antes de fijar su mirada en el teléfono que ella sostenía entre sus manos.
La situación en sí, lo tenía completamente desconcertado.
¿Renunciar a su puesto? ¿Cómo?
Su familia había servido a la corona desde hacia ya varias generaciones, incluso, su propio hijo se había en listado en las fuerzas básicas.
Sin embargo, ese ya no era el orgulloso ejército imperial al que habían pertenecido sus antepasados, actualmente, el ejército imperial, era un puñado de marionet