Capítulo 42: Protegiendo a los soldados.
Sintiendo un enorme alivio al escuchar la voz de Zeth, la joven soltó un largo suspiro aliviado.
― “Dime, ¿qué sucede?” ―
―Bueno… Creo que vas a regañarme ―dijo la joven con timidez
― “¿Qué fue lo que hiciste?” ―preguntó Zeth con desconfianza
―Ah… Bueno, verás… ―
Antes de confesar su delito, la joven dirigió su mirada hacia Dante y Giovanni, quienes la observaban divertidos, por lo que Anna tomó aire antes de hablar.
―Resulta que, cuando volví de mi encuentro con Darío, unos lobos estaban super