Capítulo 28: Comida con los Benedetti.
―Perfecto, vamos entonces ―dijo Basil haciéndole un gesto a Anna, quien se apresuró a dejar el teléfono en su lugar ―Espero que tengas hambre cachorra ―
―La verdad es que sí ―dijo Anna clavando sus ojos en Basil ―Esta mañana no tuve tiempo para desayunar ―dijo girándose rápidamente al sentir como sus mejillas se encendían
― ¿Por qué? ¿Acaso te quedaste dormida? ―preguntó Basil siguiendo a la pareja, la cual, seguía nuevamente a Valiant por el pasillo
―Sí, lo que pasa es que anoche me dormí muy