Capítulo 56. Etiqueta anatómica.
Gavrel
—Tendrás que marcharte tú, porque...
—Arleth Ambrosetti de nuevo frente a mí —le habla el tipo que la hace girarse con una sonrisa que pone a hervir mis venas. —Creí que había visto mal, pero es el diamante de Timothy.
—No me digas tu nombre. Lo tengo en la punta de la lengua —ella se acerca a saludar. —Burnes.
—Bulnes— la corrige y se inclina hacia ella, con las manos juntas que termina abriendo a modo de una reverencia dramática. —Me sentiría ofendido que no recuerdes mi nombre —la s