La oscuridad había sido nuevamente su cómplice. Había conseguido doblegar y someter nuevamente a Liam. La forma en la que el cuerpo de Liam respondía hacia él era perfecta; era obvio lo que el chico sentía por él. ¿Pero, era por él? ¿O solo era por el revuelo de sensaciones que le hacía sentir ese caballero imaginario que había creado en su mente? ¿Estaba pensando en Mark? Una dolorosa punzada de celos hirió nuevamente su pecho. Liam lo quería en la oscuridad, pero a la luz y a la vista de todo