No le pasaba nada.
Elliot observaba en silencio al joven terminando de abrocharse el zapato.
Según los análisis, todo estaba bien salvo que tenía algo bajito el azúcar.
Nada preocupante.
Oía a la madre del chico hablar con otro médico fuera de la habitación hasta que oyó decir al joven:
-Gracias por... quedarte-
El moreno de piel avanzó hacia él.
Lentamente.
Hasta que se detuvo a pocos metros de su persona.
-Has de cuidar tu salud- dijo.
Patryce asintió al mismo tiempo que tragó saliva.
-Nunca