Tras hacer que el joven regresara en sí, no dudó en acompañarlo hasta el hospital.
Patryce, entre el pánico y los nervios, le contó lo que su madre le había dicho por teléfono.
Siendo el primero en cruzar la puerta del hospital el chico y seguido por el hombre, fueron recibidos por la madre de Patryce.
-¡Mamá, mamá, cómo está...-
-Está bien, está bien- la mujer asió del rostro a su hijo y le miró fijamente -¿Dónde te metiste? Le he preguntado a él en cuanto ha salido de la inconsciencia y...¿U