Graham…
La chica llegó a mi oficina, hasta ahora puedo verla bien. Es solo una Omega que sirve a la casa de la manada, no es alguien importante como para que se lleve mi atención.
Al entrar se detuvo frente al escritorio y se inclinó, pude darme cuenta que tiene modales excelentes, tal vez debería guiar a las otras Omegas, las de mi manada no lo tienen.
—Buenas tardes Alfa, me mandó a llamar.
—Sí, veo que conoces bien a Rosselyn —expresé, la vi dudar enseguida —. Te recuerdo que soy tu Alfa