C67: No me interesa lo que hagas con tu vida.
La mañana siguiente en el hospital, el sol se filtraba a través de las cortinas de la ventana, llenando la habitación con una luz cálida y suave.
Una enfermera iba caminando por el pasillo llevando el desayuno a Samira, a lo que se cruzó con Norman.
—Yo se lo llevaré —dijo, tomando la bandeja de las manos de la enfermera.
La enfermera, un poco sorprendida, asintió y se retiró sin decir nada. Luego de que Norman entrara al cuarto, Samira lo miró con fastidio.
—¿Qué haces todavía aquí, N