C14: No quiero ser la única que se salve.
El auto de Alister aumentó su velocidad y Samira se agarró al asiento y a la puerta, tratando de mantenerse firme.
—¡Esto es peligroso, Alister! ¡La carretera está resbaladiza! —exclamó.
—Lo sé —respondió él, con la voz tensa—. Pero detenernos sería aún más peligroso.
Si Alister se encontraba solo, no tendría problema en detenerse y bajar para ver quiénes los estaba siguiendo, además de preguntarle directamente qué querían. Sin embargo, estaba con Samira, quien no solo era una humana frági