Aunque lo más probable es que Elise no note que estoy cubierto de sangre, me ducho y me quedo en su habitación, hablándole de todo lo que hice a los desgraciados que se atrevieron a meterse con la manada.
Porque, a pesar de que a Elise no le agrade el uso de la violencia, sé ahora que prefiere usarla a ser víctima de un desgraciado como Nate. Suspiro profundo, porque el solo pensar en ese bastardo m e dan ganas de acabar con el mundo humano e incluso, el celestial.
Sin embargo, soy consciente