Aunque Aysacc golpea con fuerzas la puerta y grita que permita el ingreso, los hombres lobos lo llevan lejos sin que yo se lo pida, porque es obvio lo que deseo. Por eso, cuando ese idiota finalmente se ha ido, es que me acerco a mi esposa y en medio de lágrimas, observo su cuerpo.
Su vientre ha crecido bien, aunque no está en los últimos meses, es grande, por lo que, toco el bulto intentando transmitirle a mi hijo las disculpas que quiero que reciba por mi incompetencia.
Después de eso, doy