Damián se puso de pie, estirando ligeramente los hombros antes de volver al set. El trabajo continuó con la misma intensidad que al inicio, pero ahora con un enfoque distinto. Las poses eran más dinámicas, el juego de luces más marcado, el fotógrafo más exigente con los detalles. Damián respondía sin quejarse, ajustándose a cada indicación con naturalidad, como si ese entorno fuera uno de los pocos lugares donde todo tenía sentido sin necesidad de explicaciones.
Las horas pasaron sin que se not