Capítulo LIX
Máximo
Tengo días de apuesta en apuesta, como si cada ficha que tiro pudiera borrar el momento en que Scarleth me corrió de la habitación.
Días sin dormir bien, sin comer, sin más compañía que el ruido de las máquinas y el olor a alcohol barato.
Desde que me corrió de su lado… siento que todo se me vino abajo.
Camino como sombra, sin rumbo, sin ganas de detenerme. Solo quiero apagar la maldita sensación en el pecho, ese vacío que me dejó su mirada fría cuando me dijo que me fuera.