Varias semanas después, el día del viaje, me tomé el día libre en la oficina. Era viernes y viajábamos en la noche. Debía dormir un rato durante el día. El día anterior, había dejado todo listo y a los abogados a cargo por cinco días. Estaban contentos de que yo viajara y me dijeron que no me querían ver antes de los cinco días. Me reí por lo atrevidos que se habían escuchado, pero no les dije nada. A pesar de que yo era la jefa, ellos eran personas mayores, con mucha más experiencia en la vida