Llegué a la sala de urgencias antes que ingresaran a Arthur. Fueron los minutos más largos de mi vida. El miedo que sentía en ese momento era peor que todos los episodios de miedo que había tenido en la vida. No sabía con exactitud cuántos minutos se habían demorado, pero cuando los vi entrar corriendo, sentí que mi mundo se desmoronaba. En la camilla iba Arthur, inconsciente, con una mascarilla de oxígeno y los paramédicos gritando como locos, enfermeras corriendo tras la camilla, Milly y Henr