Mundo ficciónIniciar sesión–¿A dónde diablos podríamos ir ahora? – le pregunto con la voz pastosa, al tiempo en que alargo la mano para dar con mi celular – ¡Demonios, Walker! Son las dos de la mañana – le digo, revisando el celular aun con un ojo abierto y el otro cerrado.
Por primera vez en mucho tiempo estaba durmiendo bien, o bueno, todo lo bien que se puede teniendo en cuenta que mi vida es un asco.
–¿Nunca te han dicho que







