La Mamma y todos los que habían en mi casa y que vinieron con ella, se marcharon, sentandome en el sofá con el pensamiento perdido, Antonello me cogió de la mano mirandome el pobre muchacho.
—-- Tranquila, no sucederá nada, lo que os han hecho lo pagarán si intentan hacer algo más, ahora os dejo solo, Alicia se estará preguntando a dónde me ido, —- me dijo.
—- Primo, gracias por venir, me tienen ya harto, ojalá nos hubiéramos ido Vale y yo de Luna de Miel y no le hubiera hecho caso a la jefa,