Giovanni en un principio se asustó al verme delante del inodoro vomitando, pensando que me había lastimado más de lo normal en algún movimiento suyo, pero yo sabía que no era eso. Yo solo deseaba que me excitara cada vez más, pero no era yo la que exigía más, eran mis hormonas porque ya empezaban a avisarme de que un ser vivo venía en camino y estaba en mi vientre, pero hasta que no me hice la prueba preferi callarme.Volvimos los dos a la habitación de los castigos, como me decía mi marido. vie