Al llegar a mi casa, nos fuimos los dos hacia la cocina, cogi dos vasos mientras Giovani cogía del frigorífico una botella de refresco.
—- Señora, ¿quiere que les ponga algún aperitivo? —- me preguntó la cocinera.
—- Gracias estaria bien picotear algo con el refresco — conteste.
—- Espero que no te quite el apetito o te arrepentirás —- me dijo bromeando Giovani.
Nos fuimos los dos al salón, dejando lo que llevábamos en las manos en los tapetes que había encima de la mesita, mientras la cocinera