Estaba ya duchada y vestida, desayunando en la cocina, cuando entro Giovani, se acercó a mi, dándome un beso de esos que te dejan sin aliento, sentándose a mi lado mirándonos Laura y la cocinera mientras sonreían
—- Me alegro mucho de ver a los señores tan enamorados — nos dijo Laura.
—- Gracias Laura, pero yo os dejo, tengo un viaje y mi avión sale en dos horas — comente.
—- ¿A dónde te vas? —- preguntó Giovani.
—-- A Estados Unidos, me estan esperando mis asesores, volvere dentro de dos dias