Nuevamente, todo se vuelve silencioso, a mi mente comienza a llegar la conversación que tuve con Santiago.
--- Casi una semana atrás ---
Luego de salir de la casa de Ana, no me hice mucho tiempo para llegar al bar donde me encontraría con Santiago, cuando lo hago, él ya está ahí con trago en mano, me observa y dice:
- ¡Escúpelo ya! Qué se ve que te estás asfixiando…
- ¿Tanto se me nota? – Le pregunto sorprendido.
- Sí… Desde que te vi, noté que algo traías y mira que acerté. – Dice él con los oj