Cuando pasaron tres semanas desde que buscaba mi esposo dejarme embarazada, Kevin llamó a su médico particular, pero antes de que llegara, me dejó libre de las esposas, me hizo bañarme y ponerme una camison de seda, para aparentar que éramos un matrimonio perfecto. El médico llegó a la casa por la tarde, Kevin lo llevó al dormitorio donde yo estaba descansando según él, al entrar el hombre, me saludó como la esposa de Kevin, dejó su maletín encima de la cama, se sentó a mi lado presentándose m