Por la tarde, ya estabamos mis padres, mi esposo y yo en el jardín tomando café, cuando escuche unos pasitos en la entrada de la casa, en ese momento sonreía porque sabía que era mi hija que acaba de llegar del colegio. Cuando entro en el jardín corriendo y sonriendo como siempre lo hacía, nos miramos las dos, echando ella a mis brazos llorando las dos.
—- Mami, mami te he echado mucho de menos, no te vuelvas a ir mama, te quiero mucho — me decía mientras rodeaba mi cuello llorando.
Se sentó en