Cuando llegamos a la casa, abri la puerta del coche para irme corriendo, pero Mario fue más rápido que yo, me cogio del pelo obligándome a entrar en la casa, una vez dentro echó el cerrojo cerrandolo con las llaves, me llevó hasta el mueble sin soltar mi pelo, cogiendo del cajón del mueble una correa y una cadena, poniendomela en el cuello, teniendo él en su mano la cadena.
—- No hace falta todo esto — le dije llorando.
—- Asi estare seguro de que no te escapes, llama a tu puta familia y cuidad