Capítulo 27. Nuestra promesa
Renata miró a su hijo.
—Carlitos…
—No tiene nada de malo que te dejes ayudar, mami —insistió el pequeño.
Ignacio le sonrió.
—Tengo buenas intenciones, Renata, en verdad quiero ayudarte y ayudar a Carlitos. Por favor, no quiero hacer de esto una batalla campal —dijo con seriedad.
—¿Qué quieres decir con eso? —le cuestionó Renata.
Ignacio miró al niño y ella supo que debía evitar que él hablara delante de su hijo.
—Carlitos, ¿puedes traer un poco de agua para el señor? —le preguntó.
El niño asint