Céline pasó gran parte de la mañana entre llamadas, diseños y aprobaciones. Pero mientras revisaba unas muestras para la próxima campaña, la imagen de Elian volvió a su mente.
Faltan solo dos días para su cumpleaños. Había insistido tanto con ese parque temático alpino en Saint-Gervais —uno con trenes de nieve, zoológico de invierno y simuladores espaciales— que Céline no podía ignorarlo más. Kilian también lo había prometido meses atrás, en uno de esos días en que todo parecía ir cuesta abajo.