Matthias no entendía qué había pasado.
Minutos antes, Céline le había dicho que iba camino al café. Estaba de buen ánimo, centrada, radiante tras los últimos contratos. Él la había visto salir del hotel con ese paso seguro que lo fascinaba, ese modo de habitar el mundo sin pedir permiso. Había estado planeando una velada para celebrarlo esa noche, hasta le tenía un regalo especial. La había esperado tranquilo, mientras atendían llamadas y par de correos.
Pero Céline no llegaba.
Tampoco cont