Desperté muy ansiosa.
«Aún estaba preocupada por lo de ayer. Había sobrepasado una línea, había sido grosera con él por el mechón de pelo y después me molesté.
Es que, ¿a quién no le va a molestar que digan que es la amante? O sea, no nos tenemos esa confianza. No llevamos más de quince días de conocernos y, la verdad, no es que hayamos charlado mucho de nuestras vidas.
Él solo habla tan fácil y abierto con mi tío, y yo aún estoy retraída por todo lo que me ha pasado. Para decir la verdad, aním