«Nuevos pensamientos lujuriosos llegaron a mi mente.
Obviamente no dormí nada.
Toda la noche pensé en el mínimo movimiento de su cuerpo y creo que estoy un poco loca porque llegué a la conclusión de que, en todo momento, él siempre estuvo serio.
Bueno, tampoco es que yo tuviera cara de felicidad, pero sentí que él tenía mucho control de sus emociones.
Y yo, con los ojos súper abiertos, preparada y regalada para cualquier emoción.
Hay algo raro en él: solo pierde el control con su hermano.
Y